Los regímenes democráticos en países con una enorme desigualdad de ingresos han sido incapaces de aumentar los impuestos sobre la renta personal, por la existencia en parte de una representación política desigual, según un estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre una muestra mundial de países.
 
Mientras mayor sea la sobrerepresentación ―o la existencia de una representación excesiva en el sistema legislativo de distritos que favorecen a grupos de altos ingresos —menor será la recaudación de impuestos con base en la renta personal, como porcentaje del producto interno bruto, de acuerdo con el documento de trabajo del BID,"¿Por qué no se imponen impuestos a los más ricos? Desigualdad, sobrerepresentación e impuestos a la renta personal alrededor del mundo" (sólo en inglés), que analizó datos provenientes de 50 países entre 1990 y 2007.
 
Si bien algunos analistas esperaban que el tránsito desde regímenes autoritarios hacia democracias representativas se traduzca en mayores impuestos a las rentas personales, que pueden sobrecaer más proporcionalmente en las elites económicas, para pagar por la ampliación de programas sociales, la verdad es que éste no ha sido necesariamente el caso. Una representación política injusta, que aumenta el peso de los distritos donde las elites tienen mayor peso, les concede un mayor poder en la formulación de políticas. Como resultado de ello, estos sectores tienen una mayor capacidad para proteger sus intereses e influir a su favor en la formulación de la política fiscal.
 
"El vínculo entre el impuesto sobre la renta personal y la representación política es un fenómeno global que merece ser estudiado cuidadosamente”, dijo el economista del BID Carlos Scartascini, uno de los autores del estudio. "Los países que enfrentan obstáculos políticos para aumentar los impuestos sobre la renta personal pueden verse obligados a aumentar la recaudación de otros tipos de impuestos que recaen más proporcionalmente en los grupos de bajos ingresos, una decisión que puede exacerbar la desigualdad. Sin embargo, esto puede ser compensado invirtiendo más en programas que benefician a los pobres ".
 
El documento ayuda a explicar por qué la democratización de varios países en las últimas décadas no ha estado acompañada de mayores aumentos en la recaudación del impuesto a la renta personal, y revela cómo la forma de construcción y operación de las instituciones democráticas puede afectar la política económica, limitando en algunos casos el éxito de los países en la utilización de impuestos más progresivos.
 
El estudio también encontró que las disparidades económicas son un motor importante de desigualdades en la representación política: en efecto, una mayor sobrerepresentación política de algunos grupos ligados a las estructuras más conservadoras de la sociedad es significativamente mayor en aquellos países que están caracterizados por una mayor distribución desigual de la riqueza y los ingresos.

 

 

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