Están bajo el estado de “fuerza mayor”, y no solo por los conflictos sociales , sino también por los problemas de burocracia para aprobar estudios de impacto ambiental y permisos del Instituto Nacional de Cultura.

conflictos sociales

Cinco años han transcurrido desde la fecha en que fueron paralizados los trabajos de exploración en el lote 115, entregado en concesión a Pluspetrol E&P . En todo ese tiempo, no se ha podido levantar la oposición al proyecto de la comunidad nativa Achuar , que habita la cuenca del Marañón, en el departamento de Loreto, donde se encuentra el pozo en el que se piensa que existen hidrocarburos .

La empresa, que trabaja en sociedad con Korea National Oil Corporation, asumió la responsabilidad de confirmar o descartar la presunción en diciembre del 2005, cuando suscribió un contrato con Perupetro . Alegándose que el contrato se encuentra bajo el estado de “fuerza mayor”, todo está detenido.

Según fuentes empresariales consultadas por Gestión, eso ocurre con un total de 26 proyectos de exploración (incluido el de Pluspetrol ) y dos de explotación, todos del sector de hidrocarburos .

Un aspecto importante es que no todos están paralizados por oposición de comunidades nativas, de organizaciones sociales de otro tipo o por falta de seguridad, como ocurre en el VRAE . Existe un grupo que no puede ser ejecutado por las trabas burocráticas para aprobar, por ejemplo, los estudios de impacto ambiental, o para conseguir los permisos del Instituto Nacional de Cultura.

Si bien el de Pluspetrol es el caso más grave, con 1,865 días bajo el estado de “fuerza mayor”, existen otros cinco que también superan los mil días, es decir, casi tres años.

¿Se van?

El viceministro de Energía, Luis Ortigas , explicó que “cuando las empresas, por alguna razón, se demoran en conseguir permisos y los plazos se les vencen, aplican una de las cláusulas del contrato, que es la fuerza mayor”.

No obstante, descartó que las compañías involucradas en esta situación vayan a tomar la decisión de dejar el país.

“Hay empresas que a veces analizan, ven los estudios y de repente se dan cuenta de que el lote que han escogido a veces no es muy prometedor como en un principio ellos pensaron. Ahí toman decisiones para después. Entonces, no es que esas empresas se retiran del proyecto y se van, sino que después certifican en otros lotes”, explicó en una entrevista telefónica a Gestión.

Defensa

Sin embargo, los empresarios se manifestaron preocupados, porque sienten poca efectividad en la lucha contra el terrorismo que está operando en el VRAE , lentitud en la relación que debe establecer el Estado con las comunidades campesinas y nativas, y poca acción de los gremios empresariales.

Incluso, un grupo de altos ejecutivos de empresas extranjeras dijo a nuestro diario que perciben que “hay gremios empresariales que han dejado de reclamar por sus asociados”.

Expresaron que al país le haría muy bien que el Gobierno reciba críticas y opiniones respecto a lo que está haciendo, para que de esa manera se percate de cuáles son los errores que están impidiendo el fomento de las inversiones en el país, e impedir que más obras y proyectos se mantengan paralizados.

(Gestion)

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