A corto plazo, América Latina podría verse azotada por la turbulencia global pero un mayor hincapié en mejorar la productividad a largo plazo podría sostener la tendencia de crecimiento en la región, dijeron hoy expertos y líderes en desarrollo de alto nivel.

servicio-cliente

Reunidos en la XVI Conferencia Anual de la CAF, estos expertos subrayaron que el principal desafío a futuro para América Latina es resolver el escaso nivel de productividad y competitividad, que — con un 30 por ciento del PIB per cápita de los EE. UU. — es uno de los más bajos del mundo.

“América Latina debe llevar a cabo lo que yo llamo la ‘Batalla por la productividad’ si quiere hacer de esta la década de la región”, dijo el Vicepresidente regional del Banco Mundial Hasan Tuluy. A medida que el actual entorno mundial hace que sea cada vez más difícil implementar la agenda de desarrollo de la región, una mejora en el rendimiento ayudaría a mantener el impulso de crecimiento.

El buen manejo de las políticas económicas y la gestión fiscal resultaron en una década excepcionalmente buena, indicó Tuluy. Aunque la suerte también jugó un papel importante.

“El entorno externo en términos de crecimiento mundial y demanda de materias primas ha sido favorable, resultando en un progreso significativo a cambio de un esfuerzo relativamente pequeño”.

“Por lo tanto, si bien la región está bien posicionada para seguir construyendo sobre la base de estos avances, la próxima fase de desarrollo será más complicada, requiriendo un esfuerzo más sostenido”, dijo Tuluy.

El máximo ejecutivo del Banco para América Latina puntualizó que a la región le conviene preservar los múltiples avances sociales y económicos alcanzados en la última década, que incluyen lograr que 74 millones de personas salgan de la pobreza y reducir la tristemente célebre brecha de desigualdad.

La necesidad de mayor innovación y productividad, mejor infraestructura y una cooperación más amplia fueron los temas centrales de la reunión anual de la CAF — una conferencia hemisférica de expertos, líderes empresariales y diseñadores de políticas que marca el paso de la agenda regional.

Durante su discurso de introducción, el Presidente de la CAF, Enrique García, indicó que existe un renovado interés por las inversiones ‘verdes’ en infraestructura, especialmente carreteras. “Debemos asegurarnos que estas inversiones sean sostenibles y respetuosas con el medio ambiente”, advirtió García.

En este mismo sentido, el ex ministro de economía chileno Alejandro Foxley hizo un llamado a poner un renovado énfasis en las alianzas regionales estratégicas “mediante la promoción de dicha integración por parte del mundo empresarial”. Foxley citó a la Alianza del Pacífico como un ejemplo promisorio de cooperación regional.

Otro ejemplo destacado de alianza público-privada es el reciente anuncio brasileño de un plan de US$65,000 millones para promover las inversiones en infraestructura, dándole un papel importante al sector privado para compensar el limitado espacio fiscal.

De acuerdo a la base de datos Participación Privada en Infraestructura del Banco Mundial, América Latina atrajo una cifra récord de US$55,400 millones en 2011, convirtiéndola en la región con mayor proporción de inversiones público-privada entre los países en desarrollo. La mayor parte de esta inversión se dirigió a proyectos eléctricos, dos tercios de ella a Brasil.

El desafío de asegurar la inversión en sectores diferentes del energético y en países con más desafíos que Brasil sigue presente.

“Sin participación privada la integración no es viable”, dijo el Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Alberto Moreno.

El Ministro de Economía de Perú Luis Miguel Castilla coincidió con esta opinión. Apuntó que la toma de riesgos y una apuesta redoblada por la innovación son los únicos caminos posibles para América Latina.

“Debemos respaldar las agendas y las políticas públicas de largo plazo más allá del ciclo electoral”, dijo Castilla.

La XVI Conferencia Anual de la CAF, que tiene lugar los días 5 y 6 de septiembre, es co-organizada por la OEA y Diálogo Interamericano.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here