Las autoridades tienden a ver en la asistencia técnica, la capacitación y la asesoría de gestión una solución al problema de baja productividad. José Deustua, economista de Apoyo Consultoría, cuestiona la propuesta de querer incluirlas en la inversión pública.

Héctor Vinces.

En el mensaje presidencial de 28 de julio, el presidente Ollanta Humala anunció que siguiendo las demandas y sugerencias de las autoridades regionales y locales, se incluiría dentro de la inversión pública aspectos como capacitación, asistencia técnica, asesoría de gestión y adopción de tecnología.

La asistencia técnica, capacitación y asesoría de gestión son consideradas muchas veces por las autoridades como la solución al problema de baja productividad. Así, por ejemplo, en el campo agrícola, la asistencia técnica es vista como la solución para que los agricultores incrementen la cantidad y/o calidad de sus productos y mejoren sus ingresos.

No obstante, muchos de estos proyectos de inversión pública, en vez de solucionar un problema en un plazo dado, se convierten en un gasto corriente del Estado. Por este motivo, creo que antes de formular un proyecto de inversión de este tipo las autoridades deberían hacerse las siguientes dos preguntas:

1. ¿Por qué el mercado no está creando sus propias soluciones? Esta pregunta es esencial porque permite ir al fondo del problema. La asistencia técnica es un servicio privado y, como tal, debería ser provisto privadamente sin necesidad de intervención del Estado. Solo cuando identifiquemos por qué no está funcionando el mercado de asistencia técnica podremos proponer soluciones sostenibles en el tiempo.

Puede haber varios factores que impidan la creación de un mercado privado de asistencia técnica como, por ejemplo, la baja capacidad de pago o la escasa oferta local de servicios. Por ello, es responsabilidad del formulador del proyecto identificar estos factores y proponer alternativas de solución. Solo cuando demos solución al problema de fondo vamos a lograr detener la necesidad de intervención del Estado.

Algunas soluciones posibles son la aplicación de un esquema de “smart subsidies” para solucionar el problema de la baja capacidad de pago o la diseminación de información (de demanda como de contenidos) para promover la creación de una oferta local de servicios.

2. ¿La asistencia técnica debe ser provista por el Estado? Que el Estado sea el que financie la actividad no significa que deba ser el ejecutor de la misma. En este sentido, y atado a la pregunta anterior, es recomendable que el Estado busque fortalecer mercados privados de asistencia técnica antes que proveer la asistencia técnica por ellos mismos.

Esto es importante porque puede consolidar una solución que sea perdurable en el tiempo y a la vez, mediante un proceso de licitación, puede hacer competir a los proveedores privados y con ello reducir el costo del servicio para el Estado.

Estoy seguro que si le dedicamos un poco de tiempo a contestar estas preguntas, vamos a concebir proyectos que verdaderamente solucionen los problemas de productividad y dejar de lado proyectos que solo terminan encubriendo gasto corriente. Al final la capacitación o asistencia técnica, son un insumo más del proceso productivo y entonces, que viene después, ¿proyectos de inversión para proporcionar fertilizantes y equipos?

(Gestión)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here